News / Noticias / Ebola

New York Times descubre la miseria y la desigualdad en la Cuba de hoy
El diario estadounidense habla a sus lectores de la pobreza y la barrera
existente entre los cubanos ricos, en su mayoría familiares de
emigrantes, y los que no tienen nada.
Enrique Aguado
febrero 24, 2015

El lento acercamiento hacia la economía de mercado y los recientes
cambios adoptados por la Administración Obama son objeto de un artículo
en el diario New York Times, que sostiene que sólo han traído más
desigualdad y pobreza para Cuba.

La riqueza, en forma de lujosos restaurantes en los que se sirve filet
mignon o pato a la naranja, y los apartamentos de alto standing,
conviven con la realidad de Cuba: Casas derruidas y un menú que no suele
salirse de los escasos huevos que se pueden comprar y algunos plátanos.
La otra vida, como apunta el Times, está reservada ahora para los
cubanoamericanos que regresan para visitar a su familia y que se pueden
permitir esos caprichos.

En los lugares donde no existen familiares que envíen remesas, las
circunstancias son muy duras para los cubanos. Simplemente no hay
dinero, según relata el artículo, y las condiciones de las casas son
notablemente peores. “Nadie va a los paladares y mucho menos tiene el
dinero para abrir uno”, asegura el Times describiendo la vida en estos
rincones de la isla.

Por ese motivo, apunta, si Cuba abre la puerta definitivamente a las
empresas privadas, la brecha entre los que tienen y los que no tienen –y
entre los blancos y los negros– que la Revolución trató de disminuir
será más evidente. Más si cabe ahora que Estados Unidos ha incrementado
la cantidad de dinero que los cubanoamericanos pueden enviar de $2.000 a
$8.000.

Ese dinero, de acuerdo al diario norteamericano, hará a un grupo de
cubanos más ricos, pero convertirá a una gran parte de la población en
más pobre también: Se agudizarán las diferencias sociales entre quien
tiene nexos con Estados Unidos y quien no. Porque las remesas son, a día
de hoy, una de las principales fuentes de ingresos nacionales, estimadas
entre 1 y 3 billones de dólares anuales. Junto al turismo, los productos
farmacéuticos y las exportaciones de azúcar son uno de los pilares de la
economía cubana.

El factor racial también va a ser determinante en la nueva era para el
New York Times. Según el diario, los economistas cubanos dicen que los
blancos tienen 2.5 más posibilidades de recibir remesas que los negros,
por lo que existen barrios en Cuba –de mayoría negra– que tienen serias
dificultades para prosperar por ese motivo. Sin inyección de dinero del
extranjero existen pocas opciones de que cualquier negocio salga adelante.

Para Alejandro de la Fuente, director del Instituto de Investigación
Afro-Latinoamericano de la Universidad de Harvard, “las remesas han
producido nuevas formas de desigualdad, especialmente la desigualdad
racial”. Y apunta un dato: “Ahora las remesas se utilizan para financiar
o crear empresas privadas, es decir, no sólo para financiar el consumo,
como en el pasado”. Una opinión que contrasta con la del Gobierno
cubano, que defiende que la apertura hacia negocios privados le
permitirá incrementar sus programas sociales para los más necesitados.

Otra voz discordante es la de Ted Henken, profesor de Sociología y
Estudios Latinoamericanos en el Baruch College, que sostiene que la
pobreza es un denominador común en muchos países, pero en el caso de
Cuba “a medida que aumenta el capitalismo, existen personas que están
mejor posicionados para tomar ventaja que otros”. Para Henken, citado
por el Times, “según Cuba se ha ido convirtiendo en más capitalista,
también se ha convertido en más desigual”.

Es evidente que muchos barrios están viendo emerger negocios, en su
mayoría de cubanos de raza blanca, lo que da lugar a que algunos no
reconozcan el lugar en el que han nacido o vivido durante años. Es el
caso de una empleada de un hotel turístico en El Vedado, que asegura que
“me miro en esos nuevos lugares y no veo a nadie como yo”, porque todo
ha cambiado en los últimos años con la llegada de dinero. Pero se
muestra más claro todavía cuando le preguntan si tiene familiares en el
extranjero: “¿Crees que estaría viviendo aquí?”, responde.

El diario describe los barrios más pobres de La Habana y explica que la
miseria, que el Gobierno cubano no ha podido eliminar ni en sus mejores
años, está cada día más lejos de poder erradicarse.

Con la publicación de este artículo, el New York Times continúa tratando
el tema de Cuba y sigue posicionándose como uno de los medios
norteamericanos más volcados en promover una nueva etapa de relaciones
entre ambos países. Este medio editó una serie de editoriales apostando
por una vía de diálogo entre Estados Unidos y Cuba en octubre y
noviembre de 2014, semanas antes de que Obama y Castro anunciaran el
deshielo diplomático después de 55 años.

En esa serie de editoriales se trataron temas como el levantamiento del
embargo económico,el intercambio de Alan Gross por los tres espías que
aún permanecían encarcelados en suelo norteamericano, los esfuerzos de
la USAID para desestabilizar el Gobierno de Castro o el envío de médicos
para luchar contra el ébola. En esta ocasión, el diario ha abordado otro
aspecto antes no tratado: El de la pobreza y la barrera existente entre
los cubanos ricos, en su mayoría emigrantes, y los que viven dentro de
la isla.

Source: New York Times descubre la miseria y la desigualdad en la Cuba
de hoy –
http://www.martinoticias.com/content/ny-times-apunta-un-futuro-mas-desigualdades-economicas-y-raciales-en-cuba/87365.html

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *