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¿Está justificada la fama de la calidad de los médicos cubanos?
Cuestionan la capacidad de los facultativos debido a una preparación
acelerada, así como hay quejas de estudiantes extranjeros que cursaron
la carrera en la Isla
Redacción CE, Madrid | 24/10/2014 5:14 pm

Con esta pregunta BBC Mundo titula un artículo al respecto. Difícil la
respuesta en un asunto en que inevitablemente —y de forma negativa, cabe
agregar— la política se mezcla con la labor humanitaria.
La existencia de una causa justa no le resta un ápice a un objetivo
primordial de la campaña en favor de la lucha contra el ébola en África
y la participación de los miles de médicos cubanos que brindan sus
servicios en decenas de países en todo el mundo: el interés del gobierno
de los hermanos Castro por mantener sin cambio su poder.
El sacrificio de miles de cubanos —en muchas ocasiones brindando
asistencia médica en condiciones difíciles— contribuye al mantenimiento
de un gobierno dictatorial. No de una forma elemental. No se trata de
atacar o criticar la labor de los médicos, lo cual sería injusto.
Cualquier alivio del dolor y toda cura de un padecimiento son meritorios
en sí mismo. Pero hay dos males mayores que este esfuerzo dilata: la
permanencia de un gobierno que suprime las libertades individuales y el
encubrimiento de la ineficiencia de varios gobiernos —en especial en
Latinoamérica y principalmente en Venezuela y Brasil— para resolver sus
problemas.
El creciente envío de contingentes médicos a Latinoamérica y ahora a
África no es tampoco la razón principal del renacer del régimen de La
Habana, ocurrida en los últimos años. Más bien puede catalogarse de
consecuencia. La razón fundamental del “segundo aire” —o quinto o sexto—
que disfruta Castro es el chavismo en el poder en Venezuela y el alza
desmedida de los precios del petróleo. Pero este efecto, beneficioso
para miles de ciudadanos de otros países, también ha contribuido al
reforzamiento de un gobierno perjudicial para millones cubanos. Ahora
que los precios del crudo muestran un declive que al parecer se
mantendrá, y que el gobierno del mandatario venezolano Nicolás Maduro da
muestras constante de inseguridad, es lógico que La Habana esté
preocupada por nuevas fuentes de ingreso.
Es parte de la lógica de un sistema, que para perpetuarse necesita
tanto un objetivo internacional como un enemigo externo: un modelo que
se repite en diferentes escenarios —y con diversos medios, tanto
pacíficos como violentos— y que siempre se empeña en subordinar el
destino nacional a un factor extranjero.
De acuerdo a un artículo de BBC Mundo aparecido en junio de 2013, el
Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba le informó a dicha
publicación que para esa fecha el contingente de cooperantes de la salud
incluía a 15.000 médicos, 2.300 oftalmólogos, 15.000 licenciados, 5.000
técnicos de la salud y 800 personas de servicio que trabajan en 60
países y generan ingresos millonarios. Las cifras más optimistas de
entonces hablaban de unos $5.000 millones al año.
Esos números se han incrementado en todos los renglones. En agosto de
ese mismo año se anunció la contratación, por parte del gobierno
brasileño, de 4.000 médicos cubanos para trabajar en áreas rurales y
aisladas del país.
De acuerdo a la organización Solidaridad Sin Fronteras, dirigida por
Julio César Alfonso, médico cubano que se exilió a EEUU en 1999, unos
5.000 médicos, enfermeras y terapistas cubanos han desertado de las
misiones internacionales en la última década, según una información
aparecida en el diario español El País el 5 de febrero de 2014.
Todos estos datos permiten volver a la interrogante al inicio de este
artículo, más allá de los aspectos políticos ya mencionados.
Cuba se ha labrado en el último medio siglo una imagen como potencia médica.
A los miles de médicos formados en la Isla desde el inicio de la
revolución liderada por Fidel Castro, se le suman las estadísticas que
demuestran que el país caribeño ha logrado mantener los principales
indicadores sanitarios al nivel de las naciones más desarrolladas, datos
que por otra parte no dejan de ser cuestionados.
¿Fama o mito?
Para el representante de la Organización Panamericana de Salud (OPS) en
Cuba, José Luis Di Fabio, el éxito de la medicina en la Isla, se debe a
la formación y al enfoque preventivo del sistema sanitario cubano.
“La formación médica en Cuba y el sistema de salud se basa en la
atención primaria, donde tenemos un médico de familia responsable de una
población de unas mil personas, donde hay una relación estrecha del
médico con la familia (…) Hay mucha experiencia en un trabajo de
promoción de la salud y prevención y mucho contacto con la comunidad”,
dijo Di Fabio a BBC Mundo.
La salud en Cuba es pública, gratuita y muchas medicinas están
subvencionadas. No existen hospitales privados ni seguros médicos.
Además, la enseñanza de la medicina también gratis. La carrera básica se
estudia por seis años y es muy práctica. Desde el segundo año los
alumnos cambian las aulas por salas de hospitales, y atiende pacientes
con todo tipo de enfermedad.
Sin embargo, constantemente quienes viven en la Isla recurren a sus
familiares en el exterior, para solicitarle desde medicinas hasta
sábanas y pañales sanitarios, que no hay en Cuba o se venden en CUC.
En los últimos años, la preparación de los médicos cubanos ha sido
puesta en tela de juicio en países como Brasil, Bolivia, Costa Rica o
Chile que han calificado de deficiente la formación de los doctores
cubanos que buscaban la revalidación en esos países.
A eso se suman las quejas de un grupo de estudiantes paquistaníes que
cursaron medicina en Cuba y al regresar a su país lamentaron que las
escuelas de medicina de la Isla estaban mal equipadas y la calidad de la
educación era inferior a la de Pakistán, por lo que no podrían aprobar
la prueba del Consejo Médico y Dental del país para revalidar sus títulos.
Algunos expertos aseguran que el deterioro de la medicina cubana se debe
en parte a las misiones de médicos al exterior.
La exportación de servicios médicos se ha convertido en una de las
principales fuente de ingresos para Cuba. Esta necesidad de formar más
médicos ha hecho que el gobierno recurra a la formación de especialistas
emergentes, graduando a alumnos de cursos más cortos.
Además, muchos de los médicos que Cuba envía a estas misiones aún no
están graduados de la carrera.
Como afirma el doctor Alfonso, algunos de estos médicos ni siquiera han
completado sus estudios en Cuba.
“Es un negocio perfecto porque ganas una gran cantidad de dinero y te
anotas el papel de héroe ante la comunidad internacional”, dijo Alfonso
a BBC Mundo.
“Hay una crisis interna de la salud en Cuba que aumenta todos los años y
que experimenta un deterioro constante. Sin embargo crece y se abren las
puertas a la exportación de médicos, algo totalmente contradictorio”,
declaró Alfonso a El Nuevo Herald el 5 de julio de 2013 “Es una prueba
del poco interés del gobierno de los Castro con el pueblo”.

Source: ¿Está justificada la fama de la calidad de los médicos cubanos?
– Noticias – Cuba – Cuba Encuentro –
http://www.cubaencuentro.com/cuba/noticias/esta-justificada-la-fama-de-la-calidad-de-los-medicos-cubanos-320665

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